Historias para despu茅s de la medianoche

Cuento de ciencia ficci贸n hecho en M茅xico: Departamento 9

Departamento 9_corta

Hoy te traigo un cuento de ciencia ficci贸n, esta vez de mi autor铆a. Si est谩s obsesionado como yo por esas cuestiones de viajes en el tiempo y los embrollos que hay entre dimensiones estoy seguro de que te gustar谩.

Departamento 9

Juan creci贸 intrigado por esa historia: en el 75 un hombre se suicid贸 saltando del edificio frente al parque municipal. El cad谩ver llevaba aparatos electr贸nicos en los bolsillos que nadie en el servicio m茅dico forense pudo identificar adem谩s de una escueta nota p贸stuma que dec铆a: no aguanto m谩s. Ninguno de los vecinos del edificio lo conoc铆a. Un alba帽il que trabajaba en la acera de enfrente dijo haber visto al suicida sacando la cabeza por la ventana antes de saltar.

El hecho se sigui贸 contando por d茅cadas, pues al hacerse p煤blico que el cuerpo hab铆a desaparecido de la morgue y que las pertenencias que estaban con el cad谩ver no se encontraron por ning煤n lado, la gente comenz贸 a imaginar. Juan creci贸 escuchando las diferentes versiones del cuento; que si el hijo loco del se帽or del cuarto piso, encerrado por su propia familia para evitar verg眉enzas; que si el espectro del conserje enojado, que si un viajero en el tiempo. Cuando fue mayor, y su gusto por lo extra帽o, lo paranormal y lo fant谩stico se volvi贸 parte de su personalidad, supo que deseaba vivir en ese lugar donde el suicida misterioso estaba antes de saltar: el departamento nueve del edificio frente al parque.

Se instal贸. Por fin estaba en el sitio donde hace a帽os un hombre se lanz贸 al vac铆o para despu茅s desaparecer sin dejar rastro. Hubo programas de televisi贸n en honor a ese misterio. Jaime Maussan grab贸 un par de programas en el edificio y despu茅s Carlos Trejo. Las creepypastas que hablaban solo del suceso estaban en toda la red.

Una tarde mientras le铆a le dio hambre y sali贸 a la calle para comer algo. Pens贸, mientras caminaba, que el hombre es incapaz de conocer todos los recovecos del universo; que se ve铆an milagros y espectros donde operan fuerzas que a煤n no han sido comprendidas por la ciencia. Su lectura de esa tarde lo confirmaba; C.H. Hinton escribi贸 sobre la cuarta dimensi贸n en 1884 y desde entonces la forma en que ve铆amos el universo hab铆a cambiado. Se sab铆a que desde una cuarta dimensi贸n se podr铆a acceder a cualquier punto en nuestro universo tridimensional, cualquier punto, incluso en el tiempo. Lo que le ocurri贸 a ese hombre en el 75 bien pudo ser un traslape de tiempo debido a un desgarre en el tejido de la realidad. Era un viajero temporal, pero posiblemente no uno que hubiera deseado serlo y ya no encontr贸 forma de regresar a su 茅poca. Regres贸 para leer otro poco del mismo libro de antes, pero en un cap铆tulo diferente, antes de quedarse dormido sobre el sof谩.

Lo despert贸 un sonido en la calle: la m煤sica era acompa帽ada por la voz de un hombre que promet铆a progreso, cambio, bienestar. Otro pol铆tico, pens贸 Juan y se puso de pie para cerrar la ventana. Llev贸 las manos hasta el armaz贸n de metal que rodeaba al vidrio sin reparar mucho en el exterior, hasta que vio la camioneta que pasaba dando publicidad al candidato. Era un modelo de Chevrolet 64, portando tres altavoces en el toldo, y con el escudo de un partido pol铆tico sobre las puertas.

La calle estaba llena con autom贸viles de modelos antiguos y ni帽os jugando a la pelota; las personas que caminaban por la acera vest铆an ropas de estilo anticuado y llevaban peinados pasados de moda como los que ve铆a en las fotos de sus padres cuando tuvieron su 茅poca disco. Se content贸 con observar. Sac贸 la cabeza para verlo todo con detenimiento, el viento le enfr铆o las orejas y revolvi贸 su cabello. En la acera opuesta un hombre instalaba un andamio junto a una pared a medio terminar. El trabajador lo mir贸 un momento antes de acercar algunos ladrillos. Juan le grit贸 tratando de llamar su atenci贸n, pero el otro continu贸 en lo suyo sin volverlo a ver. Se dio cuenta que todo eso le parec铆a muy familiar y un vac铆o se form贸 en su est贸mago cuando supo que, durante a帽os, la gente hab铆a estado contando historias sobre 茅l y su cuerpo sin vida en el pavimento.

Este cuento lo hice con el apoyo del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Aguascalientes ahora PECDA cuando fui becario en la categor铆a de joven creador. Todo mi agradecimiento para ellos 馃榾.

Aqu铆 te dejo otro cuento corto de ciencia ficci贸n hecho en M茅xico, esta vez de la pluma de Mart铆n Luis Guzm谩n.

Si te gust贸 este cuento comp谩rtelo con alguien a quien le pueda interesar, si me ayudas los gatos de Ulthar te recompensar谩n 馃樅.

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